Ana llega
Era una hermosa mañana de abril. De esas frescas que todavía recuerdan la calidez del verano. El sol ya estaba alto y surcaba el cielo acompañado por dos nubes picaronas, blancas como la nieve. Mientras esperaban el almuerzo, Ana y Casimiro se sentaron sobre la hierba a disfrutar de las caricias de la brisa. ―Vaya … Continúa leyendo Ana llega